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lunes, 6 de abril de 2015

La hora de la verdad

Hace algunos días tuve la oportunidad de dar clases en el Instituto Cervantes de Roma junto a mis compañeras Ana e Ingrid. Se trataba de un curso intensivo de una semana para alumnos con un nivel de español A1 y nosotras junto a nuestra compañera Mariela éramos las responsables de planificar la sesión del miércoles. Para poder organizarnos mejor decidimos dividir las casi dos horas que teníamos a nuestra disposición en tres grandes bloques:
  • horas, partes del día y explicación desde/de, hasta/a;
  • actividades cotidianas, marcadores de frecuencia (expresiones temporales y adverbios de tiempo) y verbos reflexivos; y,
  • aprender a quedar, proponer actividades, aceptar invitaciones y poner excusas.
De esta forma cada una de nosotras se encargaría de una parte, a mí me tocó el último bloque. Si bien es cierto que para la planificación de la clase nos basamos en los contenidos proporcionados por la unidad 3 del libro MetaELE nivel A1 de la editorial Edelsa, este no fue el único material que utilizamos.  A continuación os dejo el PDF con la presentación que utilicé en clase para explicar los contenidos del bloque 3.

 Presentación PowerPoint

La escaleta que seguí para presentar los distintos contenidos fue la siguiente:


CONSTANZA (35 minutos): Aprende a quedar, proponer actividades, aceptar invitaciones y poner excusas.
  1. Presentación de los contenidos de la última parte de la sesión. 
  2. Proyección en la pizarra de la diapositiva 1: aparecen las frases presentes en el cuadro de la pág. 33 del libro (incluir aquí también la gramática con las opciones que aparecen en el cuadro “Proponer actividades” de la pág. 34) y debajo se ve una tabla con tres categorías diferentes: PROPONER UNA ACTIVIDAD - ACEPTAR - RECHAZAR. Los alumnos van leyendo una  a una las frases para asegurarnos que las entienden. Luego tendrán que ubicar cada uno de esos bocadillos en la categoría a la que corresponden. Proyección en la pizarra de la diapositiva 2 con la solución. Luego se hace el ejercicio 2.a (pág. 33) en parejas y a continuación se corrige entre todos (la primera parte del diálogo la leen unos alumnos y la segunda otros). 
  3. Proyección en la pizarra de la diapositiva 3: explicación de las distintas estructuras para proponer actividades y para aceptarlas. Luego un alumno va a proponer a otro compañero uno de los planes que aparecen en la diapositiva utilizando una de las estructuras que acabamos de ver y su compañero va a aceptarla eligiendo una de las respuestas que tiene en la tabla (este ejercicio se repetirá varias veces).
  4. Después les mostraremos a los alumnos las estructuras para proponer alternativas que aparecen en el recuadro de la pág. 35. Y se ofrecerán distintos ejemplos. A continuación les haremos notar les mostremos otras dos estructuras que no se recogen en el cuadro pero que sí aparecen en el ejercicio 2.a (pág. 35) y se proyectará la diapositiva 4.  
  5. Por último haremos un juego de rol con tarjetas donde tendrán que quedar para el fin de semana con dos de sus compañeros. Para ello se ayudarán de las estructuras que aparecen en la diapositiva 4.
Sin duda fue una gran experiencia que me dejó un buen sabor de boca. Si bien hubo muchas cosas mejorables, es cierto que al terminar la clase me quedé bastante satisfecha del trabajo que había realizado, sobre todo porque conseguí que los alumnos interactuaran entre sí y que se divirtieran (sobre todo al final con el juego de rol). En líneas generales creo que los aspectos positivos de mi bloque fueron: 
  • la interacción tanto entre los alumnos como conmigo (ya que creo que logré conectar con ellos para hacerlos sentir más relajados y para hacer la clase un poco más amena); 
  • el hecho de saber adaptarme al tiempo que tenía ya que comencé la clase 18:35, es decir, con 10 minutos de retraso y si bien es cierto que utilicé unos minutos más (hasta las 19:05), la sesión no terminó de repente o de forma brusca sino que finalizó de una forma natural con un juego que supo englobar los contenidos que se habían presentado anteriormente.


Sin embargo, no todo fue positivo ya que también cometí algunos fallos que, de cierta forma, afectaron al desarrollo de la sesión. Dichos errores fueron: 
  • utilizar un método inductivo más que deductivo (que era cómo lo habíamos planeado en un principio), lo cual se debió en gran parte a la necesidad de adaptarme al tiempo que tenía;
  • presentar demasiados contenidos nuevos sin tener en cuenta el tiempo de asimilación que comportaban, en vez de repasar con ellos lo que habían aprendido a lo largo de la sesión y presentar quizás solo algún tema más;
  • hablar demasiado rápido; y por último,
  • equivocarme al diseñar la diapositiva 3 ya que contenía demasiada información, la cual en vez de ayudar a los alumnos alargó aún más la explicación e incluso los confundió un poco. Esto se debió principalmente a la columna 2 la cual no tendría que haber estado. Hubiese bastado con marcar el verbo en rojo y pedirles que lo sustituyesen por el verbo que aparecía en la columna de “Propuestas”. Además, también podría haberme ahorrado la columna 3 ya que en este caso lo importante era sobre todo practicar las invitaciones.

En definitiva y más allá de estos “pequeños errores” creo que fue una buena sesión, lo cual en gran parte fue gracias a los alumnos que venían con muchas ganas de aprender, de practicar el español y como se dice en italiano de “mettersi in gioco”. Sin duda ha sido una experiencia que repetiría una y otra vez.

El secreto de una buena actividad

Detrás de toda buena actividad hay una ardua tarea de planificación, de ahí la importancia de saber descifrar y crear los cimientos de las tareas que llevamos al aula ¿a quién se dirige? ¿cuáles son los objetivos? ¿y las instrucciones?. Aquí os dejo la ficha de una actividad destinada a estudiantes de español con un nivel B1 y con edades comprendidas entre los 17 y 18 años. Se trataría de una tarea final para poner en práctica los conocimientos aprendidos durante una unidad didáctica cuya temática serían los viajes.

FICHA GENERAL DE LA TAREA: ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
Nivel: B1                                                             
Edad: 17-18 años
Objetivos generales:
  • Hablar de acciones futuras.
  • Saber contar planes.
  • Aprender léxico.
  • Practicar la expresión oral.
  • Comprensión oral y comprensión lectora, necesarias para realizar la actividad.
Destinatarios: Adolescentes italianos e inmigrantes hispanos, árabes y orientales de clase media que estudian español en enseñanza reglada.
Contenido gramatical: Futuro, perífrasis, locuciones adverbiales, recursos léxicos.
Contenido léxico: Viajes, hábitos, comidas, bebidas.
Tipo de agrupamiento: 25 alumnos
  • 5 grupos de cuatro personas y 1 de cinco.
  • Toda la clase.
Instrucciones: Un grupo de amigos y tú habéis decidido organizar una fiesta sorpresa de cumpleaños a un amigo que cumple la mayoría de edad. Como no os ponéis de acuerdo en dónde hacerla, cada grupo tendrá que presentar su propuesta. Para ello tendréis que elegir  un país de habla hispana y:
  • buscar una comida y una bebida típica;
  • seleccionar un lugar emblemático para visitar;
  • explicar cómo celebraréis la fiesta: qué música pondréis, cómo cantaréis el cumpleaños feliz, cómo será la tarta o el dulce principal, qué actividades vais a realizar (juegos, bailes, etc.).
Tiempo de preparación: 3 horas en total.
Material necesario: Internet, Powerpoint o Prezi
Duración aproximada:
  • 1 hora para buscar la información necesaria.
  • 1 hora para realizar la presentación con Prezi o Powerpoint.
  • 1 hora para presentar el trabajo al resto de la clase y entre todos elegir la mejor propuesta.

¿Hasta dónde corregir?

A estas alturas de mi aprendizaje como profesora de ELE puedo decir que una de las grandes dificultades que he encontrado ha sido la corrección de errores. Con esto me refiero no solo a cómo corregir sino también a qué corregir. Esta claro que al principio intentamos corregir absolutamente todo, incluso aquello que no se corresponde con el nivel del alumno y os aseguro, por experiencia, que esto es un gran error. ¿Por qué? porque no hacemos más que confundir al alumno, aumentando su inseguridad y sus dudas. De ahí la importancia de saber corregir a nuestro estudiantes y de aprendernos prácticamente de memoria los contenidos de cada nivel. Es aquí donde el PlanCurricular del Instituto Cervantes se convierte en nuestro gran aliado. Aquí os dejo un ejercicio que he corregido de un estudiante con un nivel A2. ¿Estáis de acuerdo? ¿Añadiríais o quitaríais algo? Espero vuestras propuestas. ¡Gracias de antemano!


viernes, 27 de febrero de 2015

Redes sociales en ELE

Aprovechar las redes sociales para crear una tarea colaborativa, dinámica y creativa es una gran opción. Las posibilidades son enormes gracias a la amplia variedad de redes sociales que tenemos a nuestra disposición. En este caso os propongo una actividad colaborativa que se puede realizar tanto con Instagram como con Pinterest. 

La actividad va dirigida a jóvenes y adultos que están familiarizados con las redes sociales. Para diseñar el ejercicio me he centrado en alumnos con un nivel de español A2/B1, ya que suele ser en esta fase cuando aprenden una gran cantidad de contenidos gramaticales, muchas veces encorsetados, que no dejan tiempo a la práctica dentro de un contexto real o verosímil.   Además, es una buena forma de que empiecen a soltarse. Esta tarea se incluiría dentro de una unidad didáctica en la que se hable de la ciudad ya que al tratarse de una tarea comunicativa, el alumno tiene que haber adquirido anteriormente el vocabulario relacionado y el uso de verbos como ser, estar o hay. Como se trata de una tarea comunicativa sería necesario realizar previamente distintas tareas posibilitadoras con el fin de practicar los verbos que se van a utilizar, descubrir nuevo vocabulario, aprender cómo escribir comentarios en internet y asimilar y repasar recursos para hablar de los puntos a favor y en contra de algo o para mostrar gusto o rechazo. El objetivo es que el alumno sea capaz de describir algunos rasgos positivos y negativos de la ciudad en la que vive; que empiece a utilizar las redes sociales en español; que sea capaz de atribuir un significado a una imagen; y,  que ponga en práctica el vocabulario de la ciudad y los verbos más comunes para describir, hablar de la existencia de algo o localizar.


Como actividad de calentamiento podríamos hacer entre todos una nube de palabras para activar el vocabulario de la ciudad. Una vez realizado esto, les pediríamos que saquen dos fotos de la ciudad en la que viven: una que evidencie un aspecto positivo y otra que muestre algo negativo (bajo su punto de vista). A continuación tendrían que colgarlas en la red social elegida para la actividad (Pinterest o Instagram) con el hashtag #SiNoLoVeoNoLoCreo y con una frase que explique la foto. Por ejemplo:

En Roma hay paisajes muy bonitos #SiNoLoVeoNoLoCreo

(Más ejemplos: Atardecer en Roma/ Esta es Roma).

En Roma es difícil aparcar #SiNoLoVeoNoLoCreo
(Más ejemplos: Aparcar en Roma/En Roma hay muchos coches).

Por último, los alumnos deberán comentar algunas de las fotos de sus compañeros.  Cabe destacar, que tanto para colgar las fotos como para hacer los comentarios los alumnos tendrán una fecha límite. Durante la clase siguiente cada estudiante elegirá la que más le haya gustado y explicará qué se ve y por qué le gusta. De esta forma elegiremos, por votación, la foto más bonita o más representativa de la ciudad.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Mix de microdestrezas

Hoy en día Internet cuenta con una gran variedad de plataformas y redes sociales que pueden aportarnos grandes ventajas a la hora de enseñar y, por supuesto, de aprender una nueva lengua. De esta forma, podemos crear tareas interactivas y colaborativas en las que se combinen las distintas destrezas y en las que se fomente la interacción entre los alumnos y sobre todo la producción y la comprensión de contenido relevante. Con este término me refiero al material real, es decir, aquel que tiene un valor propio incluso fuera de la clase de español. Creo que utilizar este tipo de herramientas desde los niveles iniciales puede ser muy útil para perder el miedo a interactuar y a experimentar en la lengua meta. Además en clases muy numerosas o semanales o incluso en cursos semipresenciales, online e intensivos estas plataformas permiten establecer un ritmo más constante y ofrecen la posibilidad de practicar no solo la comprensión lectora, auditiva y audiovisual sino también la expresión e interacción oral y escrita. Para ejemplificar lo que acabo de decir, he realizado una actividad con Vialogues, una plataforma que permite colgar vídeos y plantear uno o varios enunciados (con respuesta abierta o cerrada) para que otros usuarios escriban sus comentarios. Es decir, que gracias a esta herramienta podríamos trabajar al mismo tiempo la expresión e interacción escrita y la comprensión audiovisual.

 Vialogues


La actividad que os propongo va dirigida a estudiantes jóvenes y adultos con un nivel de español A2 (avanzado) o B1. Podríamos incluirla dentro de una unidad didáctica en la que hablemos de quejas, reclamaciones o en la que estemos tratando peticiones. Considero que es un buen texto para este nivel porque no se utilizan frases muy complejas, se repiten casi siempre las mismas estructuras y además porque la actuación de los personajes puede ayudar a entender el vídeo más allá de que existan carencias léxicas. El objetivo de la actividad es conocer el vocabulario típico de este tipo de conversaciones y aprender a desenvolverse y a utilizar distintas técnicas para convencer a nuestro interlocutor y alcanzar así nuestro objetivo. Durante la actividad, se les pide a los alumnos que entiendan el significado global del cortometraje y que, a su vez, extraigan información concreta. Además, tienen que compartir una experiencia personal similar y realizar hipótesis sobre el posible desenlace de la historia. Para poder valorar la comprensión audiovisual se les hacen una serie de preguntas y se les pide que pongan un título al vídeo.  Creo que es un buen material para llevar a la clase de español por varias razones. En primer lugar porque al tratarse de un tema tan universal (la mala atención de los departamentos de atención al cliente) despierta un interés general y sobre todo una gran empatía hacia el protagonista. En segundo lugar, creo que es un material muy realista, con un uso real de la lengua y en donde se representa a la perfección una situación en la que cualquiera puede verse envuelto.  

Si bien esta actividad está pensada para realizarse en casa, creo que podríamos seguir explotándola en clase. De este modo, se pueden plantear otras actividades como:

  • leer la transcripción del vídeo y subrayar determinadas estructuras o léxico (como recursos para hacer peticiones, para negarse o léxico y estrategias para mostrar enfado, para persuadir, etc.);
  • leer la transcripción y completar las palabras que faltan para darle sentido al diálogo (en los niveles más iniciales pondríamos darles un listado con el léxico que tienen que utilizar); y,
  • repartir una tarjeta a cada alumno con la descripción de un personaje (trabajadora de un servicio de atención al cliente/cliente) y con unas determinadas pautas de comportamiento. En este caso, los alumnos deberán crear, por parejas, un guión de diálogo. Guión que podríamos escenificar en clase o grabarlo y compartirlo a través de plataformas como SoundCloud.

miércoles, 21 de enero de 2015

Gramática en práctica

En líneas generales la práctica gramatical puede clasificarse en actividades de procesamiento y en actividades de práctica. Las primeras corresponden al descubrimiento de la regla en cuestión, por lo que se centran en la forma y se caracterizan por ser actividades de input estructurado. Su objetivo es evidenciar la operatividad de la regla y su significado es por ello que tienen que estar contextualizadas y ofrecer muestras de lenguas verosímiles, además de tener en cuenta las estrategias de procesamiento. Por lo general este tipo de tareas suelen incluir varias muestras de lengua, una reflexión, una parte práctica o de comprobación y una explicación gramatical o un espacio abierto a las hipótesis.

Las actividades de práctica, en cambio, tienen como objetivo utilizar lo aprendido y se clasifican en controladas, semicontroladas y libres. Las primeras son ejercicios de repetición mecánica o estructurales, en los que hay que completar, transformar, relacionar, identificar o clasificar. Las segundas,  en cambio, suelen ser ejercicios en los que hay que introducir uno o más elementos en un determinado enunciado. Mientras que las actividades de práctica libre suelen basarse en la producción de textos o discursos que siguen un enunciado, el cual puede cambiar según los intereses de los alumnos.

Es en este tipo de actividades, es decir, en las de práctica, en las que nos centraremos. El objetivo es evidenciar las diferencias entre un ejercicio de mayor control y uno de práctica libre e intentar adaptarlos a nuestra propia realidad.

 Actividades de práctica


1. Ejercicios: Aquí tenemos el típico ejercicio gramatical de práctica controlada basado en ejercicios de repetición en los que hay que completar con la palabra que falta o identificar el verbo correcto. En este caso se proponen cuatro actividades para practicar el condicional simple de los verbos regulares. Aquí, para bajar el grado de control habría que realizar varios cambios. Por ejemplo, el ejercicio número dos se podría convertir en una actividad semicontrolada si se ofreciese un input para que el alumno pueda crear una frase de forma autónoma que evidenciase sus propios gustos, de esta forma la labor del estudiante no se limitaría solamente a conjugar el verbo. De este modo, la actividad se presentaría de la siguiente forma:

(a nosotras, gustar) Nos gustaría hablar muchos idiomas.
Idiomas: Me encantaría hablar varios idiomas.
De esta forma se pasaría de un ejercicio de repetición a uno de producción, en el que hay que introducir varios elementos en un enunciado. Con el primer ejercicio se podría hacer algo similar, bastaría con ofrecerle al alumno solo la primera parte de la oración, es decir, hasta la aparición del conector “pero”:
Esta tarta está buena pero .........................................
Una vez más el alumno tendría la libertad de completar la frase como crea conveniente, eso sí utilizando el condicional simple.
Personalmente este tipo de tareas las utilizaría como deberes, aunque en determinadas ocasiones podría proponer alguna de ellas en clase sobre todo como actividad de calentamiento antes de empezar un ejercicio de carácter libre.

2. ¡Qué solicitado estás!: Esta actividad de práctica gramatical es libre. Aquí el objetivo es practicar el estilo indirecto y para ello se plantea la siguiente situación: tu compañero de piso y tú llegastéis ayer de vacaciones y como a él no le dio tiempo de escuchar los mensajes te pide que se los mandes por fax. De esta forma el alumno debe reproducir por escrito los mensajes del contestador. Se trata de una práctica libre ya que en este caso el alumno tiene que crear un texto de forma autónoma, por lo que la producción ocupa un lugar esencial.

     Sin embargo, esta actividad puede mejorarse, adaptándose a los alumnos y a los nuevos tiempos. Por ejemplo, se pueden grabar los mensajes para hacerlo más realista y para que los alumnos, en vez de practicar la comprensión lectora, practiquen la auditiva. También se podrían crear o buscar nuevos mensajes de contestador en internet o hacer que los alumnos graben una nota de voz, por ejemplo, en un mensaje de Whatsapp y que se la envíen a otro compañero que será el responsable de trasmitirla a toda la clase. A su vez, este ejercicio podría combinarse con un cortometraje llamado “Ni una sola palabra de amor”, que se basa en los mensajes desesperados que, a lo largo del tiempo, una mujer deja a su amado en su contestador telefónico.
Sin duda utilizaría esta actividad en clase ya que es una forma divertida de poner en práctica el estilo indirecto. Sin embargo, este ejercicio podría combinarse con deberes como transcribir la nota de voz que ha enviado otro compañero o, si eso ya lo hemos hecho en clase, podemos pedirle a cada alumno lo contrario, es decir, que a partir del texto de estilo indirecto creado por uno de sus compañeros reproduzcan lo mismo pero en estilo directo. También se les puede pedir que vean el cortometraje en casa para hablar de él en la siguiente sesión y que pasen a estilo indirecto uno de los mensajes. Todos estos ejercicios se dirigen a un público joven y adulto de entre 18 y 35 años y pueden adaptarse tanto a clases particulares como grupales.
Este tipo de actividades en las que se combina la práctica gramatical con las nuevas tecnologías y en las que se adapta el contenido a la realidad del alumno permiten no solo asimilar mejor los contenidos sino también aumentar el interés y la motivación de los estudiantes. Además, es una buena forma de dotar a los ejercicios gramaticales de un contexto y de un objetivo extralingüístico y de crear material que sea fiel al uso real y actual de la lengua.

viernes, 19 de diciembre de 2014

En la variedad está el gusto

“Estar/Hay” y “Y que esto me pase a mí” son dos actividades que se encuentran en distintos manuales para la enseñanza del español como lengua extranjera. Sin embargo, cada una de ellas opta por un método, o enfoque, completamente diferente.



En el primer caso (en el ejercicio “Estar/Hay”) se proporciona una explicación gramatical bastante detallada sobre la diferencia entre dichos verbos. Además se incluyen varios ejemplos y se le pide al alumno que rellene los huecos en blanco en los dos textos utilizando el verbo estar o el verbo hay según corresponda. Si bien no existe un modelo previo, el alumno puede recurrir al esquema que aparece en la primera parte del ejercicio, donde se exponen los elementos gramaticales que suelen acompañar a cada verbo. Aunque no se especifica cómo se debe hacer el ejercicio, lo más probable es que se trate de una actividad individual. 

En este caso la lengua se concibe como un sistema de signos que se rige con determinadas normas. Es por ello que el alumno no tiene por qué conocer el significado de la frase o del texto para poder llevar a cabo el ejercicio. De hecho, se utilizan frases hechas que pueden despistar o confundir al alumno. Con respecto al proceso de enseñanza-aprendizaje, se pueden apreciar rasgos de dos métodos diferentes: el tradicional y el audio-lingual. Por su parte,  el método tradicional se ve reflejado en una explicación gramatical explícita y deductiva (es decir, primero se explica la regla y luego se da el ejemplo).  En cambio el método audio-lingual se aprecia en la enseñanza formal no significativa (en la cual no es necesario entender el significado de la frase para realizar el ejercicio) y en la utilización de ejercicios de rellenar huecos centrados únicamente en la gramática. Además, ambos métodos señalan al error como un fracaso, un factor que se refleja en esta actividad ya que hay solo una respuesta posible y, por tanto, correcta. En definitiva, se puede decir que en este primer ejercicio la lengua se entiende como un sistema de signos, la enseñanza es unidireccional ya que no existe un intercambio (va del profesor al alumno) y se prioriza la gramática, el método deductivo y la práctica individual. 


Creo que este tipo de ejercicios pueden ser muy útiles para niveles iniciales ya que proporciona a los alumnos una serie de herramientas claras para que se sientan seguros y se animen a crear sus propias frases. Además, he podido comprobar que los alumnos de más de 40 o 45 años suelen preferir este tipo de ejercicios porque es así como han aprendido ellos y, por lo tanto, es como se sienten más cómodos. Entre sus puntos negativos destacaría que el significado del texto es completamente irrelevante para llevar a cabo el ejercicio, que se utilizan muchas frases hechas que no se adaptan al nivel, que se centra solo en la competencia gramatical, que no existe un intercambio lingüístico y que es un ejercicio monótono y poco motivador.


En cambio, el segundo ejercicio que he seleccionado utiliza una metodología completamente diferente. En este caso no se le dan las instrucciones escritas al alumno sino que es el profesor quien oralmente explica cómo funciona la actividad. El ejercicio debe realizarse por parejas y a cada una de ellas se le dará una situación con dos tarjetas diferentes: A y B, donde se explicará el rol que llevará a cabo cada alumno. Además, se proporcionan una serie de recursos para poder afrontar la práctica oral según el nivel de los alumnos B1, B2 y C1.  En esta ocasión no hay una explicación gramatical que acompañe el ejercicio. 


Esta actividad se basa en un enfoque comunicativo ya que concibe a la lengua como una herramienta para comunicar. Además, se prioriza el trabajo en parejas, se da a cada alumno un rol activo y se representa una posible situación real. El objetivo de la actividad es persuadir al interlocutor, influir en él para que haga lo que se le pide. Para lograrlo el alumno tiene que ser capaz de utilizar diferentes estrategias y recursos comunicativos. Por otra parte, creo que esta actividad también posee rasgos del enfoque por tareas ya que da prioridad al significado más que a la forma y podría calificarse como una tarea de comunicación. Es decir, un intercambio intencional de información donde se reflejan los usos de la lengua en situaciones cotidianas.


Como rasgo positivo destaco el hecho de que se ponen en práctica distintas competencias del alumno (no solo la gramática), que se pueden utilizar una amplia de recursos y vocabulario y que existe un intercambio comunicativo dentro de una situación real. Además, desde el punto de vista de la afectividad cabe destacar que es un juego que fomenta la imaginación y que puede ser muy divertido para los alumnos. Creo que este tipo de actividad podría ser útil para poner en práctica lo aprendido durante la sesión o durante una determinada unidad didáctica en donde se hayan tratado argumentos como el imperativo, estructuras para dar órdenes o instrucciones, fórmulas para pedir favores y dar y conceder permiso, recursos para aceptar y rechazar ofertas y para justificarse, etc. Sin embargo, entre sus puntos negativos destacaría que para que funcione es necesaria una cierta predisposición por parte del alumnado para evitar que se convierta en un simple intercambio de monosílabos. Para ello es muy importante que el profesor presente el juego de forma atractiva y motivadora. Por otra parte, la tendencia a ofrecer escasas muestras de lengua para afrontar la práctica escrita u oral, es también otra de sus limitaciones.


En conclusión, creo que este análisis deja en evidencia cuáles pueden llegar a ser los puntos fuertes y los puntos débiles de los métodos: tradicional y audio-lingual y de los enfoques: comunicativo y por tareas. En el primer caso como factor positivo destacaría la importancia de la gramática deductiva en los niveles iniciales, así como la importancia de una detallada y clara explicación gramatical y de la presencia de modelos. Sin embargo, estos métodos suelen ser poco motivadores, carecer de un intercambio comunicativo real y priorizar la forma sobre el significado. En el segundo caso, queda en evidencia cómo un enfoque comunicativo o por tareas fomenta la creatividad, el intercambio comunicativo en situaciones de la vida cotidiana, el trabajo en equipo, la afectividad y la importancia del significado sobre la forma. Pero, por otra parte, puede ofrecer muestras de lengua insuficientes y depende de la motivación y de la buena predisposición de los alumnos para que pueda dar sus frutos. Seguramente lo más sabio sea aprender a combinar distintas actividades, enfoques y métodos teniendo en cuenta tanto el perfil y el nivel de los alumnos como los objetivos que queremos alcanzar.