viernes, 27 de febrero de 2015

Redes sociales en ELE

Aprovechar las redes sociales para crear una tarea colaborativa, dinámica y creativa es una gran opción. Las posibilidades son enormes gracias a la amplia variedad de redes sociales que tenemos a nuestra disposición. En este caso os propongo una actividad colaborativa que se puede realizar tanto con Instagram como con Pinterest

La actividad va dirigida a jóvenes y adultos que están familiarizados con las redes sociales. Para diseñar el ejercicio me he centrado en alumnos con un nivel de español A2/B1, ya que suele ser en esta fase cuando aprenden una gran cantidad de contenidos gramaticales, muchas veces encorsetados, que no dejan tiempo a la práctica dentro de un contexto real o verosímil.   Además, es una buena forma de que empiecen a soltarse. Esta tarea se incluiría dentro de una unidad didáctica en la que se hable de la ciudad ya que al tratarse de una tarea comunicativa, el alumno tiene que haber adquirido anteriormente el vocabulario relacionado y el uso de verbos como ser, estar o hay. Como se trata de una tarea comunicativa sería necesario realizar previamente distintas tareas posibilitadoras con el fin de practicar los verbos que se van a utilizar, descubrir nuevo vocabulario, aprender cómo escribir comentarios en internet y asimilar y repasar recursos para hablar de los puntos a favor y en contra de algo o para mostrar gusto o rechazo. El objetivo es que el alumno sea capaz de describir algunos rasgos positivos y negativos de la ciudad en la que vive; que empiece a utilizar las redes sociales en español; que sea capaz de atribuir un significado a una imagen; y,  que ponga en práctica el vocabulario de la ciudad y los verbos más comunes para describir, hablar de la existencia de algo o localizar.


Como actividad de calentamiento podríamos hacer entre todos una nube de palabras para activar el vocabulario de la ciudad. Una vez realizado esto, les pediríamos que saquen dos fotos de la ciudad en la que viven: una que evidencie un aspecto positivo y otra que muestre algo negativo (bajo su punto de vista). A continuación tendrían que colgarlas en la red social elegida para la actividad (Pinterest o Instagram) con el hashtag #SiNoLoVeoNoLoCreo y con una frase que explique la foto. Por ejemplo:

En Roma hay paisajes muy bonitos #SiNoLoVeoNoLoCreo

(Más ejemplos: Atardecer en Roma/ Esta es Roma).

En Roma es difícil aparcar #SiNoLoVeoNoLoCreo
(Más ejemplos: Aparcar en Roma/En Roma hay muchos coches).

Por último, los alumnos deberán comentar algunas de las fotos de sus compañeros.  Cabe destacar, que tanto para colgar las fotos como para hacer los comentarios los alumnos tendrán una fecha límite. Durante la clase siguiente cada estudiante elegirá la que más le haya gustado y explicará qué se ve y por qué le gusta. De esta forma elegiremos, por votación, la foto más bonita o más representativa de la ciudad.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Mix de microdestrezas

Hoy en día Internet cuenta con una gran variedad de plataformas y redes sociales que pueden aportarnos grandes ventajas a la hora de enseñar y, por supuesto, de aprender una nueva lengua. De esta forma, podemos crear tareas interactivas y colaborativas en las que se combinen las distintas destrezas y en las que se fomente la interacción entre los alumnos y sobre todo la producción y la comprensión de contenido relevante. Con este término me refiero al material real, es decir, aquel que tiene un valor propio incluso fuera de la clase de español. Creo que utilizar este tipo de herramientas desde los niveles iniciales puede ser muy útil para perder el miedo a interactuar y a experimentar en la lengua meta. Además en clases muy numerosas o semanales o incluso en cursos semipresenciales, online e intensivos estas plataformas permiten establecer un ritmo más constante y ofrecen la posibilidad de practicar no solo la comprensión lectora, auditiva y audiovisual sino también la expresión e interacción oral y escrita. Para ejemplificar lo que acabo de decir, he realizado una actividad con Vialogues, una plataforma que permite colgar vídeos y plantear uno o varios enunciados (con respuesta abierta o cerrada) para que otros usuarios escriban sus comentarios. Es decir, que gracias a esta herramienta podríamos trabajar al mismo tiempo la expresión e interacción escrita y la comprensión audiovisual.

 Vialogues


La actividad que os propongo va dirigida a estudiantes jóvenes y adultos con un nivel de español A2 (avanzado) o B1. Podríamos incluirla dentro de una unidad didáctica en la que hablemos de quejas, reclamaciones o en la que estemos tratando peticiones. Considero que es un buen texto para este nivel porque no se utilizan frases muy complejas, se repiten casi siempre las mismas estructuras y además porque la actuación de los personajes puede ayudar a entender el vídeo más allá de que existan carencias léxicas. El objetivo de la actividad es conocer el vocabulario típico de este tipo de conversaciones y aprender a desenvolverse y a utilizar distintas técnicas para convencer a nuestro interlocutor y alcanzar así nuestro objetivo. Durante la actividad, se les pide a los alumnos que entiendan el significado global del cortometraje y que, a su vez, extraigan información concreta. Además, tienen que compartir una experiencia personal similar y realizar hipótesis sobre el posible desenlace de la historia. Para poder valorar la comprensión audiovisual se les hacen una serie de preguntas y se les pide que pongan un título al vídeo.  Creo que es un buen material para llevar a la clase de español por varias razones. En primer lugar porque al tratarse de un tema tan universal (la mala atención de los departamentos de atención al cliente) despierta un interés general y sobre todo una gran empatía hacia el protagonista. En segundo lugar, creo que es un material muy realista, con un uso real de la lengua y en donde se representa a la perfección una situación en la que cualquiera puede verse envuelto.  

Si bien esta actividad está pensada para realizarse en casa, creo que podríamos seguir explotándola en clase. De este modo, se pueden plantear otras actividades como:

  • leer la transcripción del vídeo y subrayar determinadas estructuras o léxico (como recursos para hacer peticiones, para negarse o léxico y estrategias para mostrar enfado, para persuadir, etc.);
  • leer la transcripción y completar las palabras que faltan para darle sentido al diálogo (en los niveles más iniciales pondríamos darles un listado con el léxico que tienen que utilizar); y,
  • repartir una tarjeta a cada alumno con la descripción de un personaje (trabajadora de un servicio de atención al cliente/cliente) y con unas determinadas pautas de comportamiento. En este caso, los alumnos deberán crear, por parejas, un guión de diálogo. Guión que podríamos escenificar en clase o grabarlo y compartirlo a través de plataformas como SoundCloud.

lunes, 23 de febrero de 2015

El equilibrio de las microdestrezas

Para desarrollar la comprensión lectora, auditiva y audiovisual y la expresión e interacción oral  y escrita de nuestros estudiantes es necesario tener muy claro cuáles son las microdestrezas que tendrán que desarrollar y qué ejercicios son los más adecuados en cada caso. Conocer la gran variedad de propuestas y tareas que existen y saber aplicarlas en la clase ELE  es clave para poder focalizar el aprendizaje y para ofrecer actividades variadas orientadas a mejorar la capacidad de comunicación del alumno en la lengua meta, en este caso el español.

El problema es que aún hoy se siguen publicando y utilizando una amplia variedad de manuales ELE que relegan a un segundo plano ciertas competencias (como la comprensión auditiva y audiovisual) o que ofrecen actividades monótonas que tienen en cuenta solo el desarrollo de algunas microdestrezas. Por ejemplo, los ejercicios de práctica oral en la mayoría de los casos carecen de una escaleta detallada y se centran en la exposición de un tema y en el típico enunciado “coméntalo con tu compañero”. Sin embargo, está claro que no podemos echarle la culpa a los manuales de una negligente práctica docente. Somos nosotros como profesores los responsables de valorar la utilidad de las actividades y de mejorarlas o complementarlas según las microdestrezas que queramos trabajar y el perfil de nuestros alumnos. Dentro de este contexto, la creatividad y la capacidad de adaptación de contenidos reales o de recursos didácticos es clave para asegurarnos un equilibrio apropiado entre las distintas microdestrezas.

Como profesora de español puedo decir que hasta ahora los principales errores que he cometido al intentar poner en práctica las distintas destrezas han sido:

  • relegar la escritura a un segundo plano, con actividades para realizar en casa que consistían sobre todo en  escribir una redacción o un artículo para poner en práctica los contenidos gramaticales tratados en clase;
  • centrar la práctica oral en actividades para describir, opinar o contar experiencias;
  • no prestar atención a la entonación ni a los recursos y estrategias utilizados en la práctica auditiva y no dejar claro el para qué;
  • centrarme solo en el significado global o en la mera comprensión léxica y gramatical de los textos escritos. Ignorar por completo la organización, la cohesión y la lectura crítica, lo cual hacía que mis alumnos no fuesen capaces de escribir textos claros y estructurados, con ideas principales y secundarias bien estructuradas y cohesionadas.

En definitiva creo que la mejor forma de saber si estamos haciendo bien nuestro trabajo es analizar los resultados conseguidos. Es aquí donde preguntas como ¿qué hay detrás de las dificultades de mis alumnos? o ¿cuál es mi responsabilidad en todo ello? pueden convertirse en un buen punto de partida.