lunes, 6 de abril de 2015

El secreto de una buena actividad

Detrás de toda buena actividad hay una ardua tarea de planificación, de ahí la importancia de saber descifrar y crear los cimientos de las tareas que llevamos al aula ¿a quién se dirige? ¿cuáles son los objetivos? ¿y las instrucciones?. Aquí os dejo la ficha de una actividad destinada a estudiantes de español con un nivel B1 y con edades comprendidas entre los 17 y 18 años. Se trataría de una tarea final para poner en práctica los conocimientos aprendidos durante una unidad didáctica cuya temática serían los viajes.

FICHA GENERAL DE LA TAREA: ¡FELIZ CUMPLEAÑOS!
Nivel: B1                                                             
Edad: 17-18 años
Objetivos generales:
  • Hablar de acciones futuras.
  • Saber contar planes.
  • Aprender léxico.
  • Practicar la expresión oral.
  • Comprensión oral y comprensión lectora, necesarias para realizar la actividad.
Destinatarios: Adolescentes italianos e inmigrantes hispanos, árabes y orientales de clase media que estudian español en enseñanza reglada.
Contenido gramatical: Futuro, perífrasis, locuciones adverbiales, recursos léxicos.
Contenido léxico: Viajes, hábitos, comidas, bebidas.
Tipo de agrupamiento: 25 alumnos
  • 5 grupos de cuatro personas y 1 de cinco.
  • Toda la clase.
Instrucciones: Un grupo de amigos y tú habéis decidido organizar una fiesta sorpresa de cumpleaños a un amigo que cumple la mayoría de edad. Como no os ponéis de acuerdo en dónde hacerla, cada grupo tendrá que presentar su propuesta. Para ello tendréis que elegir  un país de habla hispana y:
  • buscar una comida y una bebida típica;
  • seleccionar un lugar emblemático para visitar;
  • explicar cómo celebraréis la fiesta: qué música pondréis, cómo cantaréis el cumpleaños feliz, cómo será la tarta o el dulce principal, qué actividades vais a realizar (juegos, bailes, etc.).
Tiempo de preparación: 3 horas en total.
Material necesario: Internet, Powerpoint o Prezi
Duración aproximada:
  • 1 hora para buscar la información necesaria.
  • 1 hora para realizar la presentación con Prezi o Powerpoint.
  • 1 hora para presentar el trabajo al resto de la clase y entre todos elegir la mejor propuesta.

¿Hasta dónde corregir?

A estas alturas de mi aprendizaje como profesora de ELE puedo decir que una de las grandes dificultades que he encontrado ha sido la corrección de errores. Con esto me refiero no solo a cómo corregir sino también a qué corregir. Esta claro que al principio intentamos corregir absolutamente todo, incluso aquello que no se corresponde con el nivel del alumno y os aseguro, por experiencia, que esto es un gran error. ¿Por qué? porque no hacemos más que confundir al alumno, aumentando su inseguridad y sus dudas. De ahí la importancia de saber corregir a nuestro estudiantes y de aprendernos prácticamente de memoria los contenidos de cada nivel. Es aquí donde el PlanCurricular del Instituto Cervantes se convierte en nuestro gran aliado. Aquí os dejo un ejercicio que he corregido de un estudiante con un nivel A2. ¿Estáis de acuerdo? ¿Añadiríais o quitaríais algo? Espero vuestras propuestas. ¡Gracias de antemano!


sábado, 28 de marzo de 2015

La evaluación en el punto de mira

Entender la evaluación como una simple prueba para valorar, a través de una nota, los conocimientos adquiridos por el estudiante es sin duda un grave error, ya que estamos hablando de uno de los puntos clave en el proceso de enseñanza-aprendizaje. Es gracias a ella que podemos comprobar la eficacia de dicho procedimiento y mejorar nuestra práctica docente, evaluando no solo al alumno sino también al proceso que estamos utilizando (la metodología, los materiales, el diseño curricular,la forma de evaluar, etc.) y a nosotros mismos como profesores. Podríamos definirla como la brújula perfecta para guiarnos a lo largo de todo el proceso de enseñanza, si sabemos dónde estamos podemos realizar los cambios oportunos para alcanzar nuestros objetivos. Las posibilidades de este instrumento no se limitan solo a la evaluación de los conocimientos sino que también permiten valorar otros factores como la participación, la motivación, el compromiso, etc.


Realizar una prueba fiable es uno de los grandes retos de todo buen profesor. Se trata de un proceso complejo en el que tenemos que tener bien claro qué es lo que queremos evaluar y en el que debemos seguir, de forma rigurosa, todos los pasos necesarios para poder lograrlo. Para ello no debemos olvidar que la prueba ha de ser:
  • transparente;
  • fiable, es decir, que evalúe lo que realmente queremos evaluar;
  • objetiva;
  • continua;
  • valorativa, lo cual no siempre equivale a poner una nota;
  • auténtica, debe reflejar lo que hemos dado en clase;
  • interactiva, tiene que tener en cuenta las características y las habilidades del alumno;
  • significativa por lo que tiene que servir de mapa tanto para nosotros como para el alumno, el cual tiene que poder interpretarla;
  • intencionada, es decir, que tenemos que tener muy claro qué es lo que queremos evaluar para poder definir muy bien los objetivos tanto para nosotros como para el alumno;
  • viable; y,
  • válida, con este último término hacemos referencia a la validez predictiva, del constructo, del concurrente y de la puntuación.

La falta de experiencia, de tiempo o de autocrítica muchas veces nos puede llevar a no cuidar la evaluación, a dejarla en un segundo plano (lo cual suele suceder sobre todo en las clases particulares) o a utilizarla únicamente como una herrmienta para valorar conocimientos relacionados con el curriculum. Es por ello que como profesores debemos estar muy atentos tanto al modo en el que evaluamos como a lo que estamos evaluando, es aquí donde entender a la evalución como parte integrante del proceso de enseñanza-aprendizaje nos ayudará a diseñar pruebas fiables y válidas que puedan servir tanto al alumno como a nosotros mismos.

jueves, 5 de marzo de 2015

¿Hablando se entiende la gente?

Aprender una lengua significa descubrir una nueva cultura y aprender a mirar el mundo con otros ojos. Es por ello que lengua y cultura son dos términos que van de la mano ya que ambos nos definen como miembros de una sociedad.  Existen muchas expresiones, frases hechas, estructuras y estrategias comunicativas que están ligadas a nuestro entorno cultural. Incluso, nuestra forma de pensar, de razonar, de movernos está condicionada por nuestra cultura.Sin embargo, no se puede negar que los contenidos culturales siempre han escaseado en las clases de español ya sea porque no se contemplan dentro del programa, por falta de tiempo o porque se utilizan únicamente como material complementario. Todo esto hace que se priorice el aprendizaje de los contenidos lingüísticos y que se deje a un lado el desarrollo de la competencia intercultural del alumno.

Somos los profesores quienes tenemos el deber de incluir unidades didácticas que fomenten la competencia intercultural de los estudiantes a partir de unos objetivos claros y precisos. Saber el porqué estamos haciendo una actividad, tener claro a dónde queremos llegar y qué queremos conseguir es fundamental siempre, más aún cuando hablamos de contenidos culturales que no suelen ser tan fáciles de medir como los lingüísticos. Es imprescindible que cada ejercicio que propongamos tenga un porqué, un objetivo, que esté ahí por algo, ignorar esto significaría dar palos de ciego o caminar sin rumbo.  Es por ello que a continuación os propongo un análisis de los objetivos estratégicos, socioculturales y actitudinales de una tarea destinada al desarrollo de la competencia intercultural.

 Actividad: ¿Hablando se entiende la gente?


En la actividad 1 se plantean tres ejercicios. El primero es una actividad de calentamiento cuyo objetivo es introducir el tema de los estereotipos y dar a conocer la frase hecha “hablando se entiende la gente”. El segundo, en cambio, permite a los estudiantes familiarisarse con el concepto de estereotipo y fomentar el intercambio comunicativo con los compañeros y el trabajo en equipo. Objetivo que comparte con el tercer ejercicio que, además, permite identificar y reflexionar sobre algunos de los estereotipos del mundo hispanohablante y fomentar el pensamiento crítico.

En la actividad 2 se plantean dos ejercicios distintos. El primero tiene como objetivo reflexionar sobre los estereotipos que tenemos y descubrir los de otras culturas (siempre en relación con las diferencias de género), practicar la expresión escrita, crear un sentimiento de pertenencia a un grupo y evidenciar lo que tenemos en común con los propios compañeros. Por su parte, la segunda tarea permite sensibilizar al alumno sobre la falta de veracidad de los estereotipos, practicar estrategias para argumentar una idea, fomentar el trabajo colaborativo, practicar la expresión e interacción oral, reflexionar sobre el origen  y la veracidad de los estereotipos y aprender a respetar las opiniones de los demás y el turno de palabra.

Por último, en la actividad 3 encontramos dos tareas diferentes. La primera permite identificar otros tópicos y reflexionar sobre ellos, analizando si son o no ciertos. A su vez, también fomenta la comprensión lectora y la expresión e interacción oral. El segundo ejercicio, en cambio, pretende hacer reflexionar al alumno sobre los estereotipos que considera ciertos, replantearse su veracidad, estimular el pensamiento crítico y practicar la expresión escrita. Entre los objetivos de este ejercicio también están la planificación y la revisión del texto, la corrección gramatical y la cohesión textual.


viernes, 27 de febrero de 2015

Redes sociales en ELE

Aprovechar las redes sociales para crear una tarea colaborativa, dinámica y creativa es una gran opción. Las posibilidades son enormes gracias a la amplia variedad de redes sociales que tenemos a nuestra disposición. En este caso os propongo una actividad colaborativa que se puede realizar tanto con Instagram como con Pinterest

La actividad va dirigida a jóvenes y adultos que están familiarizados con las redes sociales. Para diseñar el ejercicio me he centrado en alumnos con un nivel de español A2/B1, ya que suele ser en esta fase cuando aprenden una gran cantidad de contenidos gramaticales, muchas veces encorsetados, que no dejan tiempo a la práctica dentro de un contexto real o verosímil.   Además, es una buena forma de que empiecen a soltarse. Esta tarea se incluiría dentro de una unidad didáctica en la que se hable de la ciudad ya que al tratarse de una tarea comunicativa, el alumno tiene que haber adquirido anteriormente el vocabulario relacionado y el uso de verbos como ser, estar o hay. Como se trata de una tarea comunicativa sería necesario realizar previamente distintas tareas posibilitadoras con el fin de practicar los verbos que se van a utilizar, descubrir nuevo vocabulario, aprender cómo escribir comentarios en internet y asimilar y repasar recursos para hablar de los puntos a favor y en contra de algo o para mostrar gusto o rechazo. El objetivo es que el alumno sea capaz de describir algunos rasgos positivos y negativos de la ciudad en la que vive; que empiece a utilizar las redes sociales en español; que sea capaz de atribuir un significado a una imagen; y,  que ponga en práctica el vocabulario de la ciudad y los verbos más comunes para describir, hablar de la existencia de algo o localizar.


Como actividad de calentamiento podríamos hacer entre todos una nube de palabras para activar el vocabulario de la ciudad. Una vez realizado esto, les pediríamos que saquen dos fotos de la ciudad en la que viven: una que evidencie un aspecto positivo y otra que muestre algo negativo (bajo su punto de vista). A continuación tendrían que colgarlas en la red social elegida para la actividad (Pinterest o Instagram) con el hashtag #SiNoLoVeoNoLoCreo y con una frase que explique la foto. Por ejemplo:

En Roma hay paisajes muy bonitos #SiNoLoVeoNoLoCreo

(Más ejemplos: Atardecer en Roma/ Esta es Roma).

En Roma es difícil aparcar #SiNoLoVeoNoLoCreo
(Más ejemplos: Aparcar en Roma/En Roma hay muchos coches).

Por último, los alumnos deberán comentar algunas de las fotos de sus compañeros.  Cabe destacar, que tanto para colgar las fotos como para hacer los comentarios los alumnos tendrán una fecha límite. Durante la clase siguiente cada estudiante elegirá la que más le haya gustado y explicará qué se ve y por qué le gusta. De esta forma elegiremos, por votación, la foto más bonita o más representativa de la ciudad.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Mix de microdestrezas

Hoy en día Internet cuenta con una gran variedad de plataformas y redes sociales que pueden aportarnos grandes ventajas a la hora de enseñar y, por supuesto, de aprender una nueva lengua. De esta forma, podemos crear tareas interactivas y colaborativas en las que se combinen las distintas destrezas y en las que se fomente la interacción entre los alumnos y sobre todo la producción y la comprensión de contenido relevante. Con este término me refiero al material real, es decir, aquel que tiene un valor propio incluso fuera de la clase de español. Creo que utilizar este tipo de herramientas desde los niveles iniciales puede ser muy útil para perder el miedo a interactuar y a experimentar en la lengua meta. Además en clases muy numerosas o semanales o incluso en cursos semipresenciales, online e intensivos estas plataformas permiten establecer un ritmo más constante y ofrecen la posibilidad de practicar no solo la comprensión lectora, auditiva y audiovisual sino también la expresión e interacción oral y escrita. Para ejemplificar lo que acabo de decir, he realizado una actividad con Vialogues, una plataforma que permite colgar vídeos y plantear uno o varios enunciados (con respuesta abierta o cerrada) para que otros usuarios escriban sus comentarios. Es decir, que gracias a esta herramienta podríamos trabajar al mismo tiempo la expresión e interacción escrita y la comprensión audiovisual.

 Vialogues


La actividad que os propongo va dirigida a estudiantes jóvenes y adultos con un nivel de español A2 (avanzado) o B1. Podríamos incluirla dentro de una unidad didáctica en la que hablemos de quejas, reclamaciones o en la que estemos tratando peticiones. Considero que es un buen texto para este nivel porque no se utilizan frases muy complejas, se repiten casi siempre las mismas estructuras y además porque la actuación de los personajes puede ayudar a entender el vídeo más allá de que existan carencias léxicas. El objetivo de la actividad es conocer el vocabulario típico de este tipo de conversaciones y aprender a desenvolverse y a utilizar distintas técnicas para convencer a nuestro interlocutor y alcanzar así nuestro objetivo. Durante la actividad, se les pide a los alumnos que entiendan el significado global del cortometraje y que, a su vez, extraigan información concreta. Además, tienen que compartir una experiencia personal similar y realizar hipótesis sobre el posible desenlace de la historia. Para poder valorar la comprensión audiovisual se les hacen una serie de preguntas y se les pide que pongan un título al vídeo.  Creo que es un buen material para llevar a la clase de español por varias razones. En primer lugar porque al tratarse de un tema tan universal (la mala atención de los departamentos de atención al cliente) despierta un interés general y sobre todo una gran empatía hacia el protagonista. En segundo lugar, creo que es un material muy realista, con un uso real de la lengua y en donde se representa a la perfección una situación en la que cualquiera puede verse envuelto.  

Si bien esta actividad está pensada para realizarse en casa, creo que podríamos seguir explotándola en clase. De este modo, se pueden plantear otras actividades como:

  • leer la transcripción del vídeo y subrayar determinadas estructuras o léxico (como recursos para hacer peticiones, para negarse o léxico y estrategias para mostrar enfado, para persuadir, etc.);
  • leer la transcripción y completar las palabras que faltan para darle sentido al diálogo (en los niveles más iniciales pondríamos darles un listado con el léxico que tienen que utilizar); y,
  • repartir una tarjeta a cada alumno con la descripción de un personaje (trabajadora de un servicio de atención al cliente/cliente) y con unas determinadas pautas de comportamiento. En este caso, los alumnos deberán crear, por parejas, un guión de diálogo. Guión que podríamos escenificar en clase o grabarlo y compartirlo a través de plataformas como SoundCloud.

lunes, 23 de febrero de 2015

El equilibrio de las microdestrezas

Para desarrollar la comprensión lectora, auditiva y audiovisual y la expresión e interacción oral  y escrita de nuestros estudiantes es necesario tener muy claro cuáles son las microdestrezas que tendrán que desarrollar y qué ejercicios son los más adecuados en cada caso. Conocer la gran variedad de propuestas y tareas que existen y saber aplicarlas en la clase ELE  es clave para poder focalizar el aprendizaje y para ofrecer actividades variadas orientadas a mejorar la capacidad de comunicación del alumno en la lengua meta, en este caso el español.

El problema es que aún hoy se siguen publicando y utilizando una amplia variedad de manuales ELE que relegan a un segundo plano ciertas competencias (como la comprensión auditiva y audiovisual) o que ofrecen actividades monótonas que tienen en cuenta solo el desarrollo de algunas microdestrezas. Por ejemplo, los ejercicios de práctica oral en la mayoría de los casos carecen de una escaleta detallada y se centran en la exposición de un tema y en el típico enunciado “coméntalo con tu compañero”. Sin embargo, está claro que no podemos echarle la culpa a los manuales de una negligente práctica docente. Somos nosotros como profesores los responsables de valorar la utilidad de las actividades y de mejorarlas o complementarlas según las microdestrezas que queramos trabajar y el perfil de nuestros alumnos. Dentro de este contexto, la creatividad y la capacidad de adaptación de contenidos reales o de recursos didácticos es clave para asegurarnos un equilibrio apropiado entre las distintas microdestrezas.

Como profesora de español puedo decir que hasta ahora los principales errores que he cometido al intentar poner en práctica las distintas destrezas han sido:

  • relegar la escritura a un segundo plano, con actividades para realizar en casa que consistían sobre todo en  escribir una redacción o un artículo para poner en práctica los contenidos gramaticales tratados en clase;
  • centrar la práctica oral en actividades para describir, opinar o contar experiencias;
  • no prestar atención a la entonación ni a los recursos y estrategias utilizados en la práctica auditiva y no dejar claro el para qué;
  • centrarme solo en el significado global o en la mera comprensión léxica y gramatical de los textos escritos. Ignorar por completo la organización, la cohesión y la lectura crítica, lo cual hacía que mis alumnos no fuesen capaces de escribir textos claros y estructurados, con ideas principales y secundarias bien estructuradas y cohesionadas.

En definitiva creo que la mejor forma de saber si estamos haciendo bien nuestro trabajo es analizar los resultados conseguidos. Es aquí donde preguntas como ¿qué hay detrás de las dificultades de mis alumnos? o ¿cuál es mi responsabilidad en todo ello? pueden convertirse en un buen punto de partida.